terça-feira, 14 de fevereiro de 2012

"Las tecnologías permiten pensar nuevas formas de inclusión y extranjería en las sociedades contemporáneas"

Compartilhamos entrevista que Angeles Soletic, do EducaRed, fez ao pesquisador e antropólogo Néstor Garcia Canclini. Boa leitura! Boas reflexões! 


Invitado por el programa Forum de la Fundación Telefónica, que impulsa la investigación y la generación del conocimiento en el entorno de la sociedad de la información, el destacado antropólogo Néstor García Canclini vino a Buenos Aires para presentar el proyecto "Extranjeros en la tecnología y la cultura". El propósito del proyecto es analizar interdisciplinariamente el impacto que generan los cambios tecnológicos en la cultura y las relaciones sociales. En diálogo con EducaRed, se refirió a las nuevas formas de extranjería que genera en la cultura la “migración de lo analógico a lo digital”, la reconfiguración de los saberes promovida por los nativos digitales y el rol del sistema educativo en el cambio sociocultural.



EducaRed: En estos días, visita Buenos Aires para participar de un seminario interdisciplinario y presentar el proyecto "Extranjeros en la tecnología y en la cultura". ¿De qué se trata la investigación?
Néstor García Canclini: Es un proyecto de investigación promovido por Espacio Fundación Telefónica sobre el tema extranjeros y tecnología en la cultura. Ha nacido como una investigación internacional con base en Argentina, para explorar formas todavía poco estudiadas de extranjería. La noción de extranjero ha sido analizada por las ciencias sociales y por la literatura. También hay una producción artística significativa que toma quizá más la noción de viaje, la noción de migración o la de extranjería. Pero casi siempre se refieren a desplazamientos de un país a otro, al tránsito de fronteras, que conlleva discriminación o conflictos interculturales producidos por los cambios geográficos de las poblaciones.
Este conjunto de trabajos ha tratado de dar cuenta del impacto histórico de las migraciones, de los desplazamientos humanos. Sin embargo, cuando se estudian estos materiales, uno encuentra que es solo el 3 por ciento de la población mundial la que vive fuera de sus países originarios, si bien es cierto que hay países que tienen un índice migratorio muy alto como México, Ecuador o Republica Dominicana que tienen entre un 10 y un 15 por ciento de la población viviendo fuera de sus naciones, lo que ha ocurrido en los últimos 15 años por distintas motivaciones. Turistas hay un poco más, pero no superan el 15 por ciento de la población mundial. Nos preguntamos a qué se debe esta exhuberancia de trabajos sobre viajes y migraciones en el contexto actual. Hay que recordar que de 1850 a 1930 una cuarta parte de la población europea dejó Europa y unos 50 millones de personas vinieron a América. Pero esos desplazamientos tenían razones muy distintas a las actuales: eran migraciones definitivas. En cambio en la actualidad los viajes son de ida y vuelta entre países que tienen cierta proximidad. Por otra parte, las comunicaciones electrónicas, la facilidad del teléfono, Internet crean corrientes de comunicación muy fluidas.
EDEl desarrollo tecnológico, ¿otorga nuevos significados al concepto de extranjería?
NGC: Creemos que hay otras maneras de extranjería en el mundo contemporáneo. Y por allí fue que comenzamos a pensar en otros extrañamientos ante lo ajeno que ocurren cuando emigrantes de otros países vienen al nuestro, pero también cuando se producen quiebres en nuestra propia sociedad. Una de las claves para ver esto es lo que en comunicación se llama la “migración de lo analógico a lo digital”, o sea la experiencia de extranjero que tenemos los adultos ante los jóvenes que son los nativos de las nuevas tecnologías, la manejan con mucha fluidez, mientras que los que llegamos a los 40, 50 o 60 años a  usar una computadora o Internet, sentimos que tenemos que aprender una nueva lengua, nunca la hablamos bien del todo, tenemos que llamar a los jóvenes para que nos ayuden.
Hay un cambio en la jerarquía del conocimiento, en el acceso a la información y comprobamos una y otra vez que los jóvenes que se sienten nativos frente a las nuevas tecnologías modifican las jerarquías sociales tradicionales por edades y, a veces, las jerarquías establecidas por nivel educativo o socioeconómico. A partir de esta aproximación empezamos a pensar en otras formas de extranjería. Qué pasa con los extranjeros nativos, lo que viven en un mismo país y se sienten disidentes, exiliados dentro de la propia sociedad, “insidiados” como se empezó a decir a partir de las dictaduras, de las persecuciones internas. O los que salieron del país y al regresar se sienten desubicados con relación a la población existente y sus hábitos. O qué pasa con otras formas de extranjería con respecto al acceso a redes estratégicas de información, quiénes son los que acceden a formas más avanzadas de conocimiento, y cómo estas asimetrías en el acceso crean extranjeros dentro de la sociedad. O los que no se sienten incluidos en las clasificaciones legítimas de la sociedad: se puede ser extranjero por opciones de género, religiosas...Lo que estamos viendo es que hay una organización de las formas de inclusión y de extranjería en la sociedad contemporánea que se puede tomar de muchas maneras y que nos permite trabajar la noción de “extranjero” en relación con el desarrollo tecnológico y con otros cambios socioculturales.
En el marco de la investigación, tuvimos un taller para elaborar estos temas con científicos sociales: Alejandro Grimson, antropólogo; Luis A. Quevedo, sociólogo de la comunicación; Graciela Speranza, especialista en literatura y arte; Rosalía Winocur, especialista mexicana en uso de Internet en jóvenes; Jorge La Ferla, trabaja en audiovisuales y dirige el Festival Independiente de Video de Buenos Aires; Andrea Giunta, especialista y crítica de arte; José Luis Brea, destacado especialista español en historia del arte y critica y también curador, y Carlos Amorales, que es artista visual. Elaboramos este temario, buscando aproximaciones desde el arte, la tecnología y las ciencias sociales, y viendo cómo construir un objeto de estudio de las extranjerías metafóricas, que no son muchas veces territoriales, y que implican nuevas formas de discriminación, segregación, organización de la pertenencia y la exclusión en las sociedades actuales.
EREl grupo se propone estudiar dos tipos de extranjería: la generada por los cambios tecnológicos y las extranjerías culturales. ¿Cómo se puede establecer el límite entre lo tecnológico y lo cultural?
NGC: Hay algunas extranjerías que son estrictamente culturales, como la del emigrante que vuelve a vivir a su país y ve, por ejemplo, cómo cambiaron las leyes o el manejo del dinero. En otros casos, hay una interacción, como la que se advierte en relación al uso del celular: aquí vemos cómo la inclusión de la tecnología produce una reconfiguración  de las relaciones familiares. Por ejemplo, ahora los jóvenes tienen a través del celular una cantidad de relaciones con amigos que los padres desconocen. Hay otro tipo de conversaciones y otro lenguaje, se la llama la “generación txt”. Esto genera una autonomía del adolescente mucho más temprana.
ER¿Cómo se puede trabajar desde el sistema educativo para reducir las distancias (y los nuevos extranjerías) que se generan a partir del acceso diferencial a las tecnologías?
NGC: Estos nuevos abismos que se crean dentro de una misma sociedad exigen replantear el sistema educativo y todas las formas de difusión de la cultura. En América latina hay una enorme resistencia en la escuela para incorporar, no solo las nuevas tecnologías, sino las industrias culturales en general. Todavía hay docentes que piensan que la televisión es la enemiga de la escuela. Esto ha generado desde hace décadas que las nuevas generaciones se socialicen de una manera en la escuela y de otra manera en sus casas, con sus amigos. Hay muchas escuelas que tratan de salvar esta situación e incluso desde los ministerios de educación hay políticas para alfabetizar en TICs. Con las nuevas tecnologías se ha pasado ya por varias etapas. La primera fue colocar computadores en todas las escuelas y no resultó; por eso el paso siguiente fue capacitar a los maestros en el uso de las nuevas tecnologías. Es que muchos jóvenes leen y escriben en pantallas y, por ejemplo, si las bibliotecas no tienen computadoras se produce un distanciamiento de los jóvenes. Hoy no se lee menos, se lee de otro modo. Por eso las escuelas tienen que reformular sus estrategias.
ER: Aunque la escuela no las provea, hoy los adolescentes acceden a las tecnologías en otros espacios. ¿Cuál es el aporte específico que puede hacer la escuela en relación con el uso de las TIC? 
NGC: La socialización en las nuevas tecnologías se da en muchos lugares. En una investigación que hicimos en México en 2005 sobre los hábitos culturales de los jóvenes, vimos que no llegaban al 30 por ciento los jóvenes que tenían computadora en su casa, pero se acercaba al 70 por ciento aquellos que manejaban Internet yendo a los cyber. La posesión del equipamiento no es indicador de la difusión y de los cambios de comportamiento.
Sin embargo, en relación con la producción de conocimiento, no alcanza con acceder a la información. No hay que sobreidealizar la enorme información que nos proporciona Internet, que muchas veces es caótica. Precisamente, la labor de la escuela es ofrecer nuevas oportunidades para la conceptualización.
EREn un contexto de producción colectiva y multicentrada tal como nos ofrece hoy la Web 2.0, ¿de qué manera se puede validar la producción de conocimiento?
NGC: Depende de que conocimiento estemos hablando. El ámbito científico tiene muy avanzadas las formas de validación digitales. En otros ámbitos, son más polémicas, hay variedad de criterios. En el caso de la información periodística, Internet ha generado la posibilidad de un mayor control de la información suministrada por los grandes medios y, sobre todo, ha hecho posible que contemos con una multiplicidad de perspectivas sobre un tema o una noticia.
EREntre los jóvenes, ¿cuáles son los cambios que se advierten en la cultura juvenil derivados de la exposición a las nuevas tecnologías? ¿Es posible pensar en perspectiva esos cambios?
NGC: Se advierte claramente una reestructuración de las redes sociales y culturales. Aparecen nuevas formas de privacidad, de interdependencia. Es un campo que recién comienza a estudiarse. En las casas hay varios televisores, casi no se mira televisión en familia. Hay redes artísticas en Internet que son extranjeras respecto de los museos, por ejemplo. La exposición a las tecnologías promueve una mayor valorización de la autonomía a menor edad, pero al mismo tiempo mayor desarrollo de redes con los iguales o parecidos. Este tipo de hábitos recién se está empezando a estudiar. De todos modos, la celeridad de los cambios es apabullante. Es difícil prever los cambios que se van a dar. Por este motivo hay que reorientar todo el tiempo la investigación. Podemos ver los nuevos comportamientos y estudiarlos, pero no nos es posible anticipar ni prever cómo impactarán estos cambios en el futuro.
Foto: Site oficial de Canclini (http://nestorgarciacanclini.net/)

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