terça-feira, 22 de janeiro de 2013

¿Twitter? Sí, gracias, pero con credibilidad

  • SUR y Vocento organizan en La Térmica un ciclo para analizar el potencial del nuevo medio desde la perspectiva empresarial, académica y profesional
  • Especialistas abordan las ventajas y riesgos de la red social como herramienta periodística

Que Justin Bieber tenga 33 millones de seguidores en Twitter dice mucho. O poco, según como se mire. Si se compara con un medio, éste saldrá perdiendo. A pesar de que los dos millones de 'El País' o los más de 45.000 de SUR les hagan ser líderes en su entorno. Ellos lo prefieren. Mejor calidad que cantidad. Al fin y al cabo, implica influencia. Y un medio también es marca. Ahí reside su diferencial. Internet lo pone en evidencia frente a la proliferación de blogueros y tuiteros que también ponen su grano de arena. Pero una cosa es aportar contenido y otra hacer periodismo. Ayer quedó claro en el seminario '¿Realmente hay periodismo en Twitter?', que coordinan los profesores Teodoro León Gross y Ramón Salaverría y con el que SUR y Vocento -grupo al que pertenece este periódico- reúne hasta mañana en La Térmica a un nutrido grupo de especialistas en la materia para abordar la relación entre la prensa y la red social desde diferentes perspectivas: empresarial, académica y profesional.
En torno a la primera se daban cita en la jornada inaugural el director editorial de Medios Regionales y Revistas de Vocento, Benjamín Lana; el director de SUR, Manuel Castillo; la responsable de redes sociales de 'La Vanguardia', Patricia Ventura; y el responsable de redes sociales de Prisa Noticias, Ícaro Moyano. «Claro que hay periodismo en Twitter y Facebook, pero la credibilidad informativa se garantiza aplicando los viejos principios y hábitos», advirtió Lana, poniendo como ejemplo el valor de los medios en esta era digital. Como detalló, la mayoría de los contenidos que se publican los crea un medio o un profesional de la información. «La forma de elaborar la información apenas se ha alterado por la presencia de las redes sociales, solo se ha vuelto más social», añadió.
«El periodismo es vivir de esto, un trabajo por el que se cobra; y quien tiene un blog o publica en las redes sociales sin el respaldo de la profesión solo maneja contenidos, sin esas normas a las que se ajustan los medios», sentenció en la misma línea Ícaro Moyano, a favor de aumentar la calidad para que «cada vez más gente pague por leernos». Porque si algo planeó especialmente en las casi tres horas de encuentro fue el potencial que Twitter tiene para las empresas periodísticas y para sus profesionales. Como herramienta para acceder a información y a fuentes, para tomar el pulso a la actualidad, para aumentar la presencia e influencia, para generar debate... Fueron muchas las ventajas que enumeró Benjamín Lana. Pero, ojo, también presenta sus riesgos. Por ejemplo, el de perder el papel de intermediador, el de ser blanco fácil de ataques o el de no ofrecer un retorno económico fácilmente cuantificable. En esas andan las empresas. Ícaro Moyano se mostró optimista: «Hay negocio. A las redes sociales se les ve una perspectiva interesante, pero todavía estamos en pañales». Se refería así a modos alternativos de captación de beneficio como bonus para tuiteros o adelantos para suscriptores.
Nada de ciencia-ficción. Ahí están casos como el de 'Liberation', en el que la suscripción a través de las redes sociales funciona. O el de SUR. Como destacó Castillo, ya ha experimentado lo que es atraer a algún cliente gracias a varias acciones en redes sociales. «Su capacidad de influencia es ya un gran beneficio», consideró el director de SUR, consciente del potencial que tienen para la prensa: «El periodismo se hace en la calle, y Twitter es una forma de estar en la calle».
Sin dudas sobre su utilidad
No hubo dudas sobre la utilidad del gran medio del momento. «Twitter se ha vuelto imprescindible en cualquier redacción», aseguraba Ventura, segura de la oportunidad que ofrece la red social para «atraer seguidores y hacerlos partícipes de la información». En su opinión, todo ello redundará en un «efecto recomendación» que acabará haciendo crecer el tráfico hacia la web del medio.
Sin «dejarse deslumbrar» por esa «realidad paralela», como proponía Lana, pero dándole la importancia que se merece como canal de diálogo para «escuchar». Y, en este caso, lo que 'se escucha' es que lo que en realidad el lector demanda no es tanto la inmediatez como los contenidos elaborados. Según Ventura, esos son los que más se comparten.
Y es que el debate dio para mucho. Desde la identidad 'tuitera' del periodista frente a la del medio y el sentido común imprescindible para saber desenvolverse hasta la opción de citar a otros medios o la necesidad de adaptarse. Hoy todo se verá desde el 'cristal' académico. De nuevo, a las 17.30 horas, en La Térmica.

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